Campaña «Un ciudadano, una chincheta»

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lunes 9 de noviembre de 2009

Antonio García Trevijano y la idea de ruptura (II)

El origen del Estado franquista se encuentra en el derecho de conquista logrado tras el triunfo en la guerra civil. Una vez coronado el alzamiento nacional y sofocada la subversión roja, se precede a la refundación del país sobre la base de la monarquía tradicional, estando ausente el monarca y rota la sucesión hereditaria al frente del Estado, el General Franco asume la función de regente. El rey de España, Juan Carlos I, designado como sucesor de Franco, jura los los Principios del Movimiento Nacional después de su muerte y, poco después, es proclamado rey.

La monarquía constituyente (donjuancarlista) deseaba una democracia "tolerada", en la línea del aperturismo del régimen tecnocrático y opusdeista (*). Dicho de paso, existía otra opción monárquica, que partía del núcleo duro del propio régimen y era apoyada por el aparato falangista (Girón y Fraga), esta opción monárquica represiva pretendía "torcer" la sucesión de forma tal que la nieta de Franco saliera beneficiada, no sé hasta que punto esta alternativa realista estuvo cerca de conseguir sus propósitos, pero la opción existió, y presionó y conspiró cuanto pudo para lograrlo. De manera que, la opción monárquica juancarlista, entre todas las que había presentes, era la "menos mala". Conectaba con el "realismo" liberal español y la tesis de las Constituciones como cartas otorgadas o pactadas entre el Rey liberal y el pueblo agradecido y sumiso.

Esta tesis, que conectaba con la moral de un sector de las elites del franquismo, jugó a favor del aperturismo gradual y la reforma por etapas hasta que, finalmente, la entrada de la democracia y del secularismo fue tal y de tal magnitud, que aquello malamente se pudo planificar, y las últimas fases de la transición se acercan a la improvisación legal y política, con una creciente expectación internacional y una ebullición socio-política de las calles y pueblos de España. La democracia "50/50" que ensayaba el régimen acaba siendo una democracia plena y una ampliación de derechos comparable a las más avanzadas democracias del mundo. En ese sentido, no es sólo que en España se experimentará políticamente, es que en España se salió ejemplarmente del reto de la comunión entre las dos Españas y la reconciliación nacional para reemprender un nuevo camino solidario y colectivo entre todo el pueblo. Qué duda cabe que existiendo taras, existiendo incógnitas, pero resolviendo esas incógnitas caminando hacia adelante: adhesión a la Unión Europea, internacionalización socio-económica de España y ampliación del proceso autonómico.
La transición a la democracia en España se hizo en medio de la guerra fría y cuando en Europa occidental se desarrolla tanto en las leyes como en la política económica y social el llamado Estado de bienestar que, en el caso español, fue sancionado en la Contitución como Estado social y democrático de derecho.

Las transiciones a la democracia que se vivieron en los países postcomunistas, años después, fueron cualitativamente distintas a la que tuvieron lugar en España, Portugal o Grecia. Allí se trataba de poner en marcha un nuevo sistema económico con sanción constitucional mientras que aquí el capitalismo ya estaba en marcha y, en muchos sentidos, fue el motor de la transición política. Este hecho, produjo que en los países postcomunistas por un lado se intentará el paso de golpe (como en Checoslovaquia) como única forma de superar el colapso económico, mientras que en otros, como Rusia, las élites dirigieran todo el proceso, ralentizando la transición y readaptándose a las nuevas situaciones.

(*) El espiritu y el proyecto religioso del Opus Dei entroncó inmediatamente, tras el periodo de aislamiento e formación de la Obra de la guerra y la postguerra, con el Vaticano II, no en balde Escrivá de Balaguer colaboró estrechamente con Joseph Ratzinger durante la preparación y realización del Concilio, además, la Obra se aprovechó de sus ideas y ayudó a expandirlas por todo el mundo. No fue el Opus un residuo del "nacional-catolicismo" (y el clericalismo "ultra") sino más bien una manifiestación de la espiritualidad emergente del Concilio Vaticano II, que combinaba introspección personal con manifestación pública de la fe.

EL ’GÜRTEL’, UNA HIEDRA

Los socialistas zarandean y ciernen todos los días el ‘caso Gürtel’; manipulan y dejan caer lo que quieren con la incondicional y sumisa difusión de la prensa y medios adictos; no les mueve más que mantenerse en el poder y en la poltrona, barrer del mapa a los contrarios y copar y ocupar todos los rincones en que no gobiernan, incluso las guarderías infantiles. Cierto que los corruptos y mangantes hay que echarlos y atraparlos, pero España se va hartando de que no se ocupen del bien común, de que la realidad de la calle, el sufrimiento del paro y las necesidades reales de la gente vayan por un lado y el Gobierno y algunos medios por otro.
¡Obsérvese este detalle significativo! El creador del chavismo, dos veces ya ministro y ahora tercer vicepresidente en retiro, nos ha salido además poeta, dice que ‘la trama escandalosa enreda como una hiedra a Rajoy’. Lo dice en Madrid, sin pudor, el que cumpliendo la vieja vocación socialista de instalar su régimen, ha ido afianzando de un modo casi imperceptible, pero decidido y consciente, el Chavismo en la Andalucía Rural más atrasada y cerrada, que vota una y otra vez PSOE, atrapada en las redes extensas del PER; como no pude explicar los diez millones de Euros que puso para colocar a la hija ni el escándalo del saqueo de las bolsas blancas de los sótanos policiales de Sevilla, ni el negocio de ‘Mercasevilla’, nos viene con figuras literarias que dan a entender que la corruptela exclusiva del PP, intenta rodear el tronco de Mariano; y, arremetiendo contra el enredado Rajoy, añadía en forma de pregunta retórica: “Cómo es posible que Este Señor intente arreglar las cuentas del Estado, si no es capaz de arreglar las de su partido”; y, para escurrir el bulto, poniéndose en lo limpio, afirmó que ‘nadie está exento de que en sus filas ocurra un caso de corrupción’, como está sucediendo a diario, en los aledaños del PSOE, aunque no lo publican ni ‘El País’ ni esa gama de emisoras que lo reverencian y defienden con toda diligencia.
Nada dijo de que la economía se hunde y con ella las clases medias e infinidad de familias, que empobrecidas no llegan al final de mes; nada dijo de la penuria en que viven los cuatro millones y medio de parados, ni de la ruina de los pequeños empresarios, nada de que aquí no existe una justicia independiente e igual para todos; nada dijo de que parece que se archiva el ‘caso Faisán’ y no vamos a saber quién dio el chivatazo a los ‘asesinos’, quién lo arropa y quién es el que se escapa sin pagar su cuota política por tamaña fechoría, que hubiera acabado con cualquier otro Presidente de cualquier país; nada dijo de cómo van a defender, sin parches y con contundencia, nuestros barcos de los ataques piratas y nada de porqué no retiran la innecesaria y endiablada ley que convierte el asesinato del nasciturus en un derecho.
Sin embargo, no todo en España es ‘trama Gürtel’, ni cobro del ‘tres por ciento’ ni llevarse a casa las comisiones en bolsas negras.

C. Mudarra

domingo 8 de noviembre de 2009

El Instrumento

Una vez animados, decididos a trabajar y delimitado el ámbito de la acción, hemos de concretar la manera de hacer efectiva dicha acción.
No podemos quedarnos en el análisis, opinión y recomendación. Se trata de hacer llegar nuestra demanda a la mayoría de la gente y conseguir unirnos para sumar voluntades que al final consigan imponer cambios legales.
En política es fundamental no meter la pata, y volviendo al símil del alpinista, a diferencia de este, aquí no hay cuerda de seguridad, un mal paso y la consecuencia es el desastre, máxime cuando la lucha es tan desigual, pues el adversario es ni más ni menos que todo el poder político con todos los grandes intereses económicos que han ganado mucho con el sistema actual y no les interesa que nada cambie.
Esta batalla se tiene que ganar en el Parlamento y por ello hace falta un partido político que nos represente y que tenga la suficiente fuerza para sacar adelante los cambios, por eso mismo tendremos que esperar a que la sociedad civil haya hecho suyas nuestras demandas, se nos conozca y hayamos ganado millones de adhesiones.
No nos podemos presentar a elecciones sin tener la certeza de conseguir un buen resultado, pues en caso contrario correría el desánimo y perderíamos lo conseguido hasta la fecha.
Lo primero es tener personalidad jurídica y para ello podríamos optar por la figura de la fundación o de la asociación ( un partido político no es otra cosa que un tipo especial de asociación). Pienso que en un principio que somos menos la fundación sería más ágil y estaría más protegida frente a posibles sabotajes. Más adelante una vez fuéramos muchos y estuviéramos cohesionados y bien organizados se impondría la asociación que podría ser partido político o no, pudiendo coexistir fundación y asociación.
Si miramos en la web del Ministerio del Interior, se han creado cientos de partidos políticos, es decir la mayoría no llegan a nada. A pesar de todo mantengo lo dicho anteriormente, lo conseguiremos si nos lo proponemos y si perseveramos sin equivocarnos. Las limitaciones están en nosotros pues la lógica y la razón que es lo más importante están de nuestro lado.
No podemos ser un partido tradicional pues en ese caso ya sabemos nuestro destino, sino que hemos de ser totalmente innovadores.
Por ejemplo, la persona que ejerza un cargo público habrá de darse de baja en el partido mientras dure su mandato, hemos de desligar totalmente el ejercicio de la representación ciudadana con la pertenencia a un determinado partido y que pudieran verse afectadas decisiones de interés general por las particulares de un grupo.
Dentro del grupo cada uno debería trabajar con arreglo a su capacidad y vocación, evitando el protagonismo y concentración de decisiones. Esto nos protegería de forma que nadie tendría interés en hacernos daño a cada uno en particular pues nadie sería imprescindible para que el grupo continuase eficazmente su misión. La obediencia al líder es uno de los grandes males que nos aquejan en la actualidad y desvirtúan la democracia.
Este grupo o partido estará desde el comienzo abierto a todos intentando acabar con la partidización de la sociedad y en especial con la dualidad izquierda-derecha, liberal-conservador, etc..., pues el ideario de una persona es mucho más complejo para adscribirlo a una opción o a su antagónica.
En todo lo dicho en estos cuatro artículos solo he pretendido poner de manifiesto la necesidad de pasar a la acción si queremos conseguir algún resultado e infundir ánimo esbozando unas líneas generales de trabajo. Para concretar y acordar la actuación habrán de someterse las propuestas que se hagan en una reunión próxima.
Ante todo creo que el verdadero espíritu democrático y conciliador es el que puede resolver los problemas que genera la convivencia en un mundo cada vez más superpoblado, donde precisamente por este hecho se hace más necesaria la regulación de las interrelaciones humanas y por el mismo motivo, cuanto más poderosos sean los estados frente a los individuos, también al mismo tiempo han de tener más perfeccionadas sus democracias evitando la concentración de poder en determinadas personas.
Cada uno de nosotros por si solos no somos nada pero si nos unimos podemos conseguirlo, solo me queda ofrecer mi disposición en esta lucha.
Nicolás.

El Procedimiento

Además de mantener el ánimo, debemos de saber proceder para conseguir nuestro objetivo.
Pongamos el símil del alpinista que va avanzando paso a paso y resolviendo los obstáculos que van apareciendo. Ello no impide que tengamos un proyecto completo pero quiero decir que mientras no superemos un nivel o dificultad no podemos pasar al nivel superior. Es decir no nos atranquemos en resolver cuestiones futuras cuando antes tenemos que salvar otras que nos impiden avanzar.
En primer lugar y como base de todo está la Reforma de la Ley Electoral. La democracia se ve realizada mediante las elecciones y su regulación y la de como se concreta la representación de la Soberanía Popular constituye la base que articula todo el Sistema Democrático. No voy a extenderme en lo que debe ser la Reforma pues ya ha sido tratado y es de sobra conocido: listas abiertas, limitación de la duración de los mandatos, etc..
En este primer nivel yo solo me atrevería a incluir la exigencia del cumplimiento efectivo del principio de Separación de poderes, pues entiendo que es el otro pilar fundamental de la democracia.
Nada impide que al mismo tiempo denunciemos todos los actos que a cualquier nivel o en cualquier ámbito supongan un ataque a los principios de la democracia y en especial la corrupción y manipulación que los políticos hagan de los poderes públicos, pero sin olvidar nuestra dedicación principal que es la que permitirá alcanzar los logros efectivos.
Asimismo también deberíamos aportar sugerencias para resolver los problemas generales exigiendo su tramitación en vía parlamentaria, (por ejemplo el desempleo). Nuestra labor aunque sea en principio de Oposición al Sistema, ha de ser siempre constructiva.
En resumen, se trataría de atacar desde la raíz los problemas básicos que impiden nuestra reforma, pero siempre referidos a Principios Generales y a normas de rango superior, no a cambiar leyes menores pues esto se realizaría en otro desarrollo posterior.
Hemos de tener en cuenta que nuestro proyecto es Mejorar la Democracia, lo que constituye un Principio de Convivencia General que puede ser demandado en la mayoría de los países pues la democracia ideal es eso precisamente un ideal y un fin por alcanzar. Por ello nuestras reivindicaciones pueden reproducirse por otras organizaciones que se creen en otros Estados, lo que vendría a darle al Movimiento un carácter supranacional, lo que lo prestigiaría ampliamente.
Nicolás.