Campaña «Un ciudadano, una chincheta»

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jueves 2 de julio de 2009

ANDALUCÍA, DE FRANCO A CHAVES

Andalucía sufre un fenómeno muy curioso, ha pasado de los dictados de Franco a los de M. Chaves, sin conocer las alternancias propias de la democracia. Se ha dicho que el socialismo tiene vocación de régimen; así es, como, de un modo casi imperceptible, pero decidido y consciente, se ha ido afianzando el Chavismo; precisamente, cada vez que se vota aquí, se aprecian dos bloques de pensamiento: la Andalucía Rural, atrasada y cerrada, que vota una y otra vez PSOE, imponiéndose a la Urbana, más avanzada y abierta, que se inclina por el PP en las ciudades. La implantación del PER ha provocado la subsistencia de las formas y manejos del cacique, que tanto ellos han criticado; ese mundo rural sometido por el subsidio, sumado a la pléyade de allegados y colocados en la administración, forma un seguro manantial de electores, que, bien mentalizados por el adiestramiento continuo de los medios de difusión a su servicio, tiene hipotecado su voto por miedo a perder el cobro y el puesto.
Las ‘Autonosuyas’, que no han supuesto un evidente beneficio para la ciudadanía, son una verdadera sacaliña, realmente insostenible, para las arcas públicas; a su vez, el traspaso inmoderado de competencias, ha perjudicado a España, al reportar unos peores servicios y la desigualdad en las condiciones de vida según donde se viva; está claro que Sanidad, Justicia, Educación y Economía, ministerios propios única y exclusivamente del Estado, jamás se debieron transferir. Los Taifas son reductos sesteantes de medro para unos políticos, que sin poder llegar a Madrid, reproducen innecesariamente en diecisiete regiones el gasto, boato y burocracia del Gobierno Central.
Cuenta El País que el pago de las nóminas de los trabajadores municipales casi en dos tercios de los ayuntamientos, en manos de la mayoría socialista, tiene graves problemas; la mayoría de los municipios están suspendiendo pagos y pasando apuros por una deuda excesiva y una plantilla de personal "sobredimensionada" que superan los ingresos por impuestos, tasas y aportaciones de la Junta y del Estado. Según un estudio de la Confederación de Empresarios de Málaga, la Junta y los ayuntamientos andaluces adeudan a los proveedores, en su mayoría pequeñas y medianas empresas, más de 2.200 millones de euros.
Así, funciona el tinglado; en Andalucía, se han difuminado los fundamentos básicos de una sociedad democrática, para mantener su propio cortijo; en tanto, el que no desea perecer, ha de someterse al ubio, pues, fuera de la progresía socialista, en los sitios en que gobierna, la vida normal es casi inviable. El PP tiene difícil ganar, porque, habiendo sembrado “el miedo a la derecha”, el pueblo no ha podido experimentar ni comparar otra forma de gobierno. Y así es y será, mientras fluya el grifo de las subvenciones y prebendas a las Asociaciones, Corporaciones, Medios de comunicación, Sindicatos … que viven de su afección socialista.

C. Mudarra

Zelaya, Chávez y la democracia de ida y vuelta


Considero absolutamente condenables los métodos antidemocráticos empleados para usurpar la Presidencia del Gobierno de Honduras a Manuel Zelaya. Creo que hasta ahí la comunidad internacional de forma abrumadora está de acuerdo. Ahora bien, igualmente me parece un poco precipitada y poco ajustada a la realidad la respuesta de esa misma comunidad internacional ante el nombramiento de un nuevo Gobierno en Honduras. Me explico.

De entrada, aunque estoy convencido de que la legislación hondureña puede iniciar un proceso de destitución presidencial sin necesidad de que medien las armas, parece evidente que Zelaya estaba, como se dice popularmente, jugando con fuego. La convocatoria de una consulta popular, al más puro estilo chavista, para prolongar su mandato no contaba con el respaldo constitucional necesario. Sin embargo, contraviniendo el rechazo de los demás poderes del estado de derecho, el depuesto gobernante se empeñó en poner en marcha un proceso electoral absolutamente ilegal al que luego, desbancado y en suelo costarricense, denominó “encuesta”.

Si nos retrotraemos un poco más en el tiempo, vemos que esta “encuesta” ha sido el desencadenante de una continuada actuación política poco acorde con esa democracia que ahora pretende abanderar Zelaya y sus compinches bolivarianos. Recordemos que Manuel Zelaya es elegido para gobernar su país como candidato del Partido Liberal de Honduras (PLH). Hasta donde me alcanza el entendimiento, lo de “liberal” casa bastante mal con el socialismo hacia el que giró repentinamente este personaje. Para que lo entiendan mejor les diré que el PLH se afilia a la Internacional Liberal, a la cual pertenece Convergencia Democrática de Cataluña, por ejemplo.

Esto nos lleva a certificar el profundo rechazo popular que Manuel Zelaya venía cosechando, principalmente entre sus votantes los cuales, a todas luces, se sentían engañados. La misma aversión que parece sentir un importante número de hondureños hacia una posible vuelta del desbancado líder.

En este sentido, no estaría de más que, como advierto al principio de estas líneas, la comunidad internacional se tome un poco más en serio este asunto y consulte a los innumerables diplomáticos destacados en Honduras, cuál es la realidad del apoyo popular hacia el nuevo Gobierno instaurado tras el golpe. Porque pudiera ser que un regreso fallido de Zelaya, resultase mucho más peligroso que esta transición que va a vivir Honduras a lo largo de los próximos meses. Recordemos que, a día de hoy, no se ha producido ni una sola baja humana por causa de este incidente, de acuerdo con lo que nos vienen reportando puntualmente las agencias internacionales que operan en el país.

No podemos decir lo mismo del episodio que hace menos de un mes se vivió en Irán. Parece ser que aquí la comunidad internacional, salvando las diferencias, ha preferido guardar silencio ante la sangrienta represión contra los civiles que se han manifestado contra el pucherazo electoral. El cual, por cierto, el propio régimen iraní ha reconocido pero ha menospreciado, para gran regocijo de los que ahora, en el caso de Honduras, se rasgan las vestiduras y pretenden dar lecciones de democracia.

Con este panorama, se me antoja que esto de la “democracia” es un término que empieza a estar al vaivén de los intereses del momento. Sobre todo para aquellos políticos de comprobado pasado golpista y contrastada vocación dictatorial, a cuyo rebufo no ha dudado en situarse Manuel Zelaya, desafortunadamente para el pueblo hondureño que es el que está pagando las consecuencias.

martes 23 de junio de 2009

PARTITOCRACIA Y CORRUPCIÓN

Aquí se ha instalado la partitocracia y con ella la corrupción. El uso "maquiavélico" que hacen de su propia corrupción los dos principales partidos puede explotarles en las fauces. Meter la mano en las arcas públicas es una inclinación fácil y corriente, respetarlas escrupulosamente y no tocarlas es menos frecuente, más escaso. La política hoy ha perdido altura y dignidad. La corrupción anida en las instituciones oficiales y en ellas tiene su mejor ubre nutricia, especialmente, en los espacios municipales.

Aprovechando los medios que tienen a su alcance, unos le achacan a los otros los trapos sucios que van encontrando, sean ciertos o no; lo que importa es destapar y acusar, sembrar la rumorología, porque siempre algo queda. Así, unos llevan ya un tiempo enredados en el destape del Caso Chaves y su familia, el asunto del alcalde de Getafe y los cien kilos de droga desaparecidos de las dependencias policiales de Sevilla; y otros, con el Caso Gürtel, que se ignora, si financiaba ilegalmente al PP o sólo a unos cuantos vivillos, que dejaban caer el dinero en sus bolsillos. Parece que Gürtel funcionaba como Filesa, un tinglado de financiación ilegal del PSOE, que, a su vez, alimentó la bolsa de intermediarios y comisionistas, que robaban para el partido y para sus carteras, sobre todo, cuando se cercioraron, que, al volver a ganar las elecciones, la mayoría de ellos tenían un precio.

Ahora, acusan a A. Saiz, Director del CNI, de sufragar con dineros públicos, sus aficiones de caza y pesca en países exóticos, según denuncian directivos y agentes de los servicios secretos. La caza es corruptela habitual en este equipo de Bermejo. El tal Saiz, a pesar de no tener sintonía ni buena relación con la ministra de Defensa ni con el de Interior y de estar enfrentado a altos mandos de CNI, logró ser ratificado en el cargo por el Gobierno Socialista, gracias a mayores cobijos gubernamentales.

Al PP, se le está enquistando el no haber destituido a tiempo a su tesorero; es el segundo error de Rajoy, el primero fue, al no ser elegido por los militantes y simpatizantes, aceptar el cargo a dedo; su pasividad le perjudica; en tanto no lo despida y le urja a dejar el escaño, está uniendo su personal honestidad a la del subordinado. El juez cree muy ‘posible y veraz’ que este tesorero haya cometido presuntos delitos de fraude fiscal, cohecho y cobro de sobornos; si el Supremo lo declarara culpable, Rajoy tendrá que actuar en consecuencia. Se vislumbra gran actividad en los juzgados; sin prejuzgar nada ni a nadie, el panorama, se cree, que apunta a juicio.

Todo esto es una infausta historia de mangancia enriquecedora, la horterada de unos golfos ambiciosos que, al ir cobrando comisiones, entregaban un monto de dinero al partido, para disimular sus maniobras, y se embolsaban una parte suculenta del tesoro negro. La corrupción se ha incrustado en el modo de hacer política, impregna la financiación de los partidos políticos, los sueldos y sueldecetes políticos y hasta los sindicatos; con frecuencia se denuncian las prebendas, influencias y nepotismo de la clase política, así como las prácticas que, en algunos casos, amalgaman la acción de gobierno, de partido y de la familia del dirigente. La estética del trinque es un vicio grave para el desarrollo de las democracias occidentales. La democracia no pude pervivir bajo el sombrajo del disimulo, del engaño y de la cleptocracia (Datos publicados por los diarios El Mundo, LD e Ideal, 16-6-09).

C. Mudarra

martes 16 de junio de 2009

EL MITO DE AL-ANDALUS

No todo lo historiado es cierto; debe desecharse esa historiografía desinformada que intenta perpetuar la invención, lo que no fue. Antes de opinar y hablar de un asunto hay que estudiar, leer e informarse en fuentes serias y contrastadas. B. Obama, incurriendo en un anacronismo, ha viajado al Cairo, a enredarse en el mito de Al-Andalus a través de los consabidos tópicos; tendiéndole su idílico desideratum pacifista y conciliador al mundo árabe, se entretuvo en la complacencia y, dando un innecesario vapuleo a la historia de España, buscó el aplauso fácil. Una cosa fue la Córdoba Califal y otra distinta, la Inquisición. Espada en mano y alfanje en alto, los musulmanes, judíos y cristianos estaban de continuo enzarzados en sus luchas y odios, dice Domínguez Ortiz; Córdoba no fue un paraíso ni Al-Andalus una balsa de concordia cívica y fraterna. García de Cortázar apunta que tanto musulmanes heterodoxos como cristianos y judíos sufrieron “la implacable acción intolerante del Islam”.
Una vez proclamado el Califato Omeya de Córdoba el 929, en un territorio que comprendía partes de España, Portugal y Marruecos, en efecto, gozó de una época de pacífica coexistencia y de un desarrollo magnífico; así, el historiador J. Vernet, afirma que “en este periodo califal existió cierta tolerancia política y religiosa”.Luego, en el 1010, se entabla la guerra civil, que acarrea la desestabilización, hasta que en 1031, dividiéndose en los reinos de Taifas, cae, por fin, el Estado Omeya. La convivencia y tolerancia idílicas de la evocada Al-Andalus no se dio, no fue ningún modelo; sabios y filósofos, judíos y cristianos fueron perseguidos, encarcelados y desterrados, pregúntenle al sevillano Maimónides o al cordobés Averroes. El califato y los posteriores taifas regionales que le sucedieron, fueron regímenes teocráticos, que imponían el Islam y cortaban a hierro la disidencia religiosa. Por su parte, la Inquisición, que no es un fenómeno de origen peninsular, se remonta a mediados del s. XIII; a raíz de una ola de antisemitismo, la persecución a los herejes cala en la concepción cristiana de esa época, a finales del s. XIV. Después, en 1478, se estableció el Santo Oficio como instrumento indagador y con función represiva.
En la actualidad, el odio perseguidor no ha remitido, contra lo que creen los incautos admiradores del Islam y defensores de la imposible Alianza de Civilizaciones. Ayer, el jefe espiritual iraní, Jamenei declaró que “en Oriente Próximo toda la gente odia a América desde el fondo de su corazón”. Así, en los ámbitos musulmanes, las actuaciones judiciales “distan mucho de cumplir las normas internacionales sobre garantías procesales”; un hombre saudí, declarado culpable de secuestro, asesinato y delitos de ‘Luwat’ (relaciones homosexuales), según condena Amnistía Internacional, ha sido decapitado y crucificado en un lugar público de Riad, el pasado 29 de mayo; y añade que, en 2008, tiene noticia de 102 ejecuciones en Arabia Saudí y que, al menos, 136 personas están en espera de ejecución. A su vez, los regidores iraníes han ejecutado hoy en la horca a tres hombres condenados por su implicación terrorista, informa la agencia oficial IRNA. Y, en Bilbao, han detenido a 17 individuos, acusados de integrar el grupo terrorista Al Qaeda en el Magreb Islámico.
Todo esto responde a una barata dialéctica común a los mal llamados progresistas, que desde su aborrecimiento incomprensible a Occidente inventan, sin evidencia alguna, esa edad de oro de un califato tolerante de perfecta armonía y respeto mutuo; el presidente de Estados Unidos es experto en el discurso de la nada, en los mítines grandilocuentes, en las ovaciones cerradas y las apelaciones a un tiempo y un país que nunca existieron; es la fórmula sonriente y sonora que arrastra al auditorio con fáciles promesas y ofertas y que tan eficaz le resulta a ZP; no interesa el contenido, sino el tipo de oyentes y la forma de hablar; en el actual lenguaje politiquero, se ha impuesto un “modus dicendi” degradado y reducido, vacío y zafio, de expresión publicitaria y retórica vana que funciona al sosegar las conciencias sumidas en el complejo de culpa, procedente de verse desnudos de los valores tradicionales.

C. Mudarra

miércoles 10 de junio de 2009

Propuesta constituyente para CiuDem

El pedir LA DEMOCRACIA, así con mayúsculas es una obligación moral de todo ciudadano que no pueda soportar situaciones de ese tipo sin inmutarse. Somos nosotros los que lo tenemos que hacer. Somos nosotros los que lo tenemos que solicitar. Somos nosotros los que nos tememos que movilizar para ello. En circunstancias como éstas, algo nuestro se mueve; esto se mueve.
J. J. Sánchez

Lamento deciros que este va a ser un post largo. En él, os planteo una visión completa de lo que yo creo que es CiuDem y cómo puede organizarse. No quería dejar esta propuesta para el área de debate, porque quiero invitar a propios y a extraños a comentar lo que aquí se plantea y, si lo que veis os gusta, entonces pasar"al detalle" en el lugar apropiado, aunque, siendo sinceros, me gustaría que termináramos, más que hablando, votando. Trataré de no enrollarme para no extenderlo más todavía.


El resumen de lo que os quiero exponer es el siguiente:
  1. Con independencia de su entidad jurídica, los miembros de CiuDem deben tener conciencia de pertenecer a un grupo definido, con unos objetivo y unos principios. Esa conciencia debe quedar clara desde el proceso de asociación y debe afirmarse con la celebración de encuentros, reales o virtuales, de los miembros.
  2. CiuDem se define por tres documentos fundamentales: su Manifiesto, su Ideario y su Declaración de Principios.
  3. El desarrollo de los objetivos de la asociación da lugar a diferentes líneas de acción, grupos de trabajo y estrategias, todo ello en coherencia con su identidad y espíritu.
  4. Para ser consecuente, CiuDem debe dar ejemplo de democracia desde su vida interna y a través de sus estructuras y representantes.

Paso a desarrollarlo rápidamente.


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I. Documentos fundamentales
  1. Manifiesto: En él, deben aclararse los objetivos que suscitan la asociación y el espíritu con que se organiza. Toda modificación debe ser aprobada en referéndum por una mayoría de la Asamblea de miembros, con un quórum de 2/3. Este documento está inspirado en lo que hemos llamado “principios fundacionales” y se debate en el Foro de la Asamblea de CiuDem, que es lo que hemos llamado aquí el Área de Debate. La pertenencia a la asociación implica asumir lo que dice este documento.
  2. Ideario: Es un compendio de documentos que definen el “canon” de CiuDem, dando forma a su proyecto político de referencia. Se construye con la aportación de los miembros en un proceso abierto, libre, horizontal y participativo. Los puntos de referencia del mismo están en las múltiples propuestas hechas en CiuDem. Algunos puntos básicos del mismo podrían ser unas "Cualidades Esenciales del Régimen Democrático" (aquí) , un "Modelo de Estado" (aquí), una "Propuesta de Sistema Electoral" (aquí)... La pertenencia a CiuDem no exige asumir este ideario - sería dogmático -, pero la idea es que todos nos sintamos reflejados en él y estemos de acuerdo con lo que dice.
  3. Declaración de principios: Resume la idiosincrasia de la asociación y define los límites de la relación entre sus miembros. Sigue el mismo procedimiento de revisión que el Manifiesto. Los principios están inspirados en las propuestas que se han hecho en este sentido; por ejemplo ésta.

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II. Líneas de acción

Los objetivos de CIUDEM son cinco:
  1. Emprender las acciones necesarias para denunciar las carencias del orden político vigente.
  2. Cosechar los valores democráticos e infundir en la sociedad española el amor por la libertad política.
  3. Fomentar la libertad de pensamiento y expresión por medio del encuentro humano, como ámbito natural del auténtico discurso político.
  4. Dar ejemplo de democracia desde su organización.
  5. Lograr, pacíficamente y a la luz de la opinión pública, un proceso constituyente de la democracia en España.

La realización de cada uno de estos objetivos da lugar a una línea de acción específica, a través de la cual puede canalizarse cualquier iniciativa de los miembros de la asociación. Lo que planteo aquí son sólo algunas ideas rápidas que podrían recogerse en cada una de esas líneas.

I. Incidencia socio - política
(incidir = hacer hincapié, repercutir)
  1. Denunciar la corrupción, el abuso de poder, el mal gobierno y la falta de democracia formal.
  2. Exponer las carencias del sistema de las que somos culpables los ciudadanos, por nuestra desidia, desinformación o egoísmo.

II. Sensibilización ciudadana

(sensibilizar = representar de forma sensible, hacer sensible,
esto es, perceptible, manifiesto, patente al entendimiento)
  1. Proponer una discusión abierta en torno a los principios, convicciones y objetivos de la asociación.
  2. Dar voz pública a las necesidades de la ciudadanía, acercarse a los problemas que la falta de democracia genera en la sociedad y buscar un entorno de reflexión política libre de consignas.
  3. Mantener una labor continua de documentación, investigación y estudio sobre gobiernos y procesos democráticos, así como la recopilación de una biblioteca de autores en torno a la democracia.

III. Ciudadanía activa

(Ciudadanía Active = traducción literal de "Active Citizenship")
  1. Tomar posición ante toda demanda formalmente democrática de que se tenga constancia.
  2. Realizar una labor de vigilancia de la rutina de las instituciones y de los procesos democráticos.
  3. Mantener un mapa actualizado de la realidad civil que la rodea y hacer un esfuerzo constante por sumar con iniciativas semejantes y compatibles.
  4. Realizar actos públicos por la democracia en los que los ciudadanos y el espíritu cívico sean los protagonistas.
  5. Mantener encuentros periódicos - físicos o virtuales - para debatir sobre los asuntos internos y los asuntos públicos de mayor relevancia para la consecución de los objetivos de la asociación.

IV. Estrategia de comunicación y organización
  1. Organización: La asociación se irá organizando en respuesta a las necesidades que surjan, siempre de acuerdo con lo expuesto en el Manifiesto y conforme a lus Principios.
  2. Comunicación:
    • Ámbito interno
    o No existirán en CIUDEM corrientes de opinión oficiales.
    o Ningún miembro de CIUDEM puede erigirse como representante de un conjunto de los miembros sin contar con el apoyo expreso de dichas personas.
    o Bajo ninguna circunstancia, podrá coartarse en el ámbito interno la libertad de expresión.
    • Ámbito externo
    o Sólo los miembros designados tendrán legitimidad para hablar públicamente en nombre de la asociación.
    o No se penará la libertad de comunicar opiniones personales acerca de la vida interna de la asociación, ni sobre sus proyectos, estrategias o planteamientos, siempre que no se haga en calidad de representante de la misma.

V. Participación política
  1. CiuDem debe organizarse desde el rechazo a toda violencia, particularismo, mitología política y rencor histórico.
  2. CiuDem debe renunciar al proselitismo en su acción política y en su convivencia interna.
  3. CiuDem - como tal - nunca debería presentarse a unas elecciones, ni apoyar candidatura alguna.

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Esta estrategia puede irse complicando a medida que madure la asociación y se vaya asentando una convivencia y un método de trabajo (con grupos específicos, a través de un órgano directivo sometido a la asamblea, trabajando de manera participativa y espontánea mediante "documentos abiertos"... lo que se apruebe), pero cubre los puntos esenciales de lo que se puede hacer desde una posición estrictamente ciudadana. Es importante recalcar que en CiuDem no se cierra la puerta a la participación de miembros de partidos ni cualquier otra asociación política o sindical, siempre que no caigan en el proselitismo ni impongan su visión a través de una "corriente oficial".

Lo que aquí se expone es un resumen de las propuestas que se han ido planteando desde la formación de este grupo. Propuestas específicas como las realizadas por Mortal Contribuyente o Min pueden incluirse fácilmente en esta estructura en el punto donde ellos consideren más oportuno. Tampoco me olvido del excelente trabajo de estudio electoral realizado por José García Palacios, la labor de documentación emprendida por Lino, la denuncia de casos de corrupción realizada por Luis Alonso Quijano, el observatorio de la libertad de expresión iniciado por Bibliófilo, etc. Cada uno de nosotros tiene un lugar específico en este entramado que, al fin y al cabo, es nuestra casa. La incorporación de este grano de arena a nuestro "montoncito común" es un proceso que parte de la aprobación espontánea del grupo que, tácitamente, se da cuando entramos a debatir una iniciativa ajena.

Eso es lo que os pido ahora: que debatamos sobre esta propuesta, si os parece la adecuada, o que planteéis una alternativa oportuna, pero que hagamos, como pide Juan José Sánchez en la cita de cabecera, que esto se mueva.


CRISIS DE VALORES

Zapatero no está ahí, en la Presidencia del Gobierno, porque fuera el mejor, sino por ser el rompedor, el gran destructor; este fue auspiciado por quienes lo apoyaron, para que de modo pausado fuese transformando la estructura social y política de la Nación Española, de modo que no la reconociese, como está pasando, “ni la madre que la trajo”. Su misión consiste en destruir los valores sociopolíticos tradicionales y las costumbres morales y cristianas. La prueba está en que no la ataja, la alimenta, va soltando a cada paso, en cada propuesta lo ilógico, lo contrario y lo ofensivo y dejando suelta la fuerza destructiva de los nacionalismos y fuerzas políticas adversas, lo mismo que hace con la debacle económica y sus efectos más evidentes, que cabalgan hacia los cinco millones de parados, como si él no estuviera en el Gobierno ya seis años, legislatura y media.
La crisis que tiene España es de valores, y es más profunda de lo que se cree y parece. La debilidad se muestra en el envilecimiento de los hábitos y de las sanas costumbres. Se ha castrado la idea de nación soberana; se ha enflaquecido la capacidad de separar lo principal de lo accesorio, la resistencia a la fatiga y el espíritu de sacrificio para defender los principios inmutables de carácter universal, se han oscurecido las creencias en cuestiones ineludibles sin las que el hombre pierde su consistencia vital y se ve, como marioneta, colgando de los hilos que lo mueven. Han venido las sombras de los Illuminati y le han robado la fe en un Dios que premia la bondad y la rectitud y lo han dejado solo en las frías arenas del desierto en que duerme a la intemperie y al alcance de las fieras del odio, la violencia y el dinero; está desasido de la idea fundamental, que lo sostenía y lo contenía; le robaron su fortaleza y lo dejaron en el vacío, en el abismo, en la nada que conduce al declive de la civilización; sin la contención de sus creencias y principios el individuo cae en el clásico concepto de que todo cabe, todo está permitido; y así, camina sin objetivo, revestido de banalidad, no halla los límites entre el bien y el mal, se le obnubila el sentido de la conciencia que dirige los actos éticos y se desencaja de los marcos de la ley moral.
Cierto que nos atenaza la crisis económica; pero, de ella se sale siempre; no ha existido crisis económica que no haya remitido; lo serio, lo decisivo, lo abismal está en que, ante el ataque a sus valores de etiología estructural, el hombre haya quedado sin la coraza de los valores que lo humanizan, sin los cuales se convierte en mequetrefe errante sin existencia propia, pendiente sólo de los dictados del poder; ese poder inculto de la izquierda radical que trata de imponer conducta y pensamiento a la sociedad, a fin conformarla y acomodarla a un Nuevo Orden Mundial. Ese NOM, sinónimo de negación y destrucción, es lo que arrastra la ruina de la conciencia individual y social; lo que desecha como inservible nuestra tradición cultural y las sanas costumbres; lo que induce hacia el aborto libre, hacia el asesinato consentido, silencioso y camuflado de progresía, hacia la sangría de la especie que chorrea ese ideario inculto y exterminador. No se entiende que se confíe a una niña inmadura y en formación la decisión de abortar, acto traumático de mujeres y madres, el drama que va contra al acto más maravilloso de la naturaleza femenina, que es el dar la vida, gestar un nuevo ser humano; el ser intrínseco de la mujer es dar vida, ser cocreadora de vida, alumbradora de nuevos entes irrepetibles de un valor infinito; defender lo contrario es retrógrado en sí mismo, es lo arcaico, lo inhumano.
Aquí, todo es al revés, un desgobierno; todo lo que se les ocurre es anormal, zafio e inadmisible; permitir a las adolescentes la píldora postcoital sin receta médica ni control es otro atentado a la lógica más elemental; premiar con una beca al alumno fracasado es de descerebrados; llamar “interferencia determinante” a la acción paterna es delictivo, además de enseñanza nociva para la juventud, como permitir y alentar la denuncia de un niño contra sus padres. Esto es de locura, de disparate, de gentes irresponsables que supuran la disolución en el terreno de la moral, de lo social, de lo político y de lo económico. Es impensable que haya un gobierno tan insulso y nefasto. No se puede dar mayor insensatez.
C. Mudarra

domingo 7 de junio de 2009

El SER VIVO

¿Qué tienen estos del gobierno en la cabeza, que todo lo que manejan y piensan lo tergiversan y lo vuelven del revés?; deben ser hijos de otra “miembra” Eva, que no siendo “ser humano” les trasmitió unos genes que les hacen ver, considerar y establecer en su vida sólo lo que es anormal, extraño, incongruente y nocivo para España.
Así se muestra esta España sin sentido socialista: según la Ley del menor, a la edad de dieciséis años no se tiene la suficiente capacidad y madurez para responder de un delito, pero sí, para decidir en caso de un aborto, sin conocimiento paterno, a que ZP llama “interferencia”. Zapatero dice que esas chicas deben tener la posibilidad de tomar “su propia decisión”, a pesar de una “interferencia determinante” en la comunicación con los padres; “es un derecho de la mujer y debe primar su voluntad”. Sí, pero el feto no es la mujer, es otro cuerpo, que anida en ella. Esta medida, igual que la posibilidad de abortar más allá de las veintidós semanas de gestación, es única en el derecho comparado, ningún país hasta ahora permitía el aborto libre a menores de edad sin consentimiento de sus padres o sin suplir jurídicamente ese consentimiento.
ZP no es que sea un ignorante, lo que puede suplir con sus seiscientos asesores pagados, es que se ha propuesto destruir la familia, célula vital de la sociedad, y, con ella, nuestra tradición y costumbres, en definitiva, la España que conocemos. Es la misma razón por la que no reconoció antes ni ataja ahora con medidas efectivas y contundentes la crisis económica, como ya le ha instado Felipe González, sin poderse contener más, es que quiere destruir España.
A su vez, todos los días, manda a las niñitas esas, que se ha traído de ministrillas, a que glosen, con sus altos conocimientos científicos, las consignas de la destrucción; así, B. Aído, Dra. en Biofísica, ha afirmado que un feto de trece semanas de gestación es un ser vivo, pero no, un “ser humano”. Como ya se sabe, esta controvertida ley del aborto, era muy necesaria, la demanda social era incontenible. Por los supuestos inadmisibles que establece, no deja de encender los ánimos de la polémica. Son muchos los ciudadanos que la rechazan; José Blanco, ha asegurado, que, desde su condición de católico, no le “gusta que la gente pueda abortar”, pero dice que “no quiere imponer su moral a los demás”, algo tan elemental que desconoce ZP y su Gabinete, que nuevo Moisés impone su moral y actúa como el gran transformador de la Nación.
El aborto es un crimen nefando; es mayor que otro por la indefensión que presenta la víctima y la cobardía que supone en el que lo perpetra, aparte de los fines viciados que lo suscitan y mueven; hay muchos políticos y profesionales sanitarios desarmados y clínicas inmundas que por el miserable lucro y sustanciosas ganancias engordan sus fétidas panzas con este perverso crimen. El aborto no tiene fundamento legal, ni científico ni teológico ni humano; el óvulo una vez fecundado y anidado en el útero, si no se interrumpe y manipula, da lugar al nacimiento de un niño, a su debido tiempo. Es denigrante para la mujer que es violentada en su intimidad y contrario a su dignidad femenina, de hecho, consentido o no por la mujer, siempre supone un tremendo trauma para ella, de largas y tristes consecuencias. El Aborto ataca la maternidad, que es la flor más preciada de la mujer; esa especialísima potencialidad de ser madre, es lo que la constituye en un ser distinto y privilegiado; ese esencial misterio la hace dispensadora de gracia, esperanza y vitalidad; hace que su índole innata sea la capacidad esencial del amor; y que ella sea la vida, portadora y dadora de vida y afirmación de la vida.
La sociedad que impasible permite, con su silencio, la promulgación de leyes, como esta, sectarias, injustas y criminales muestra que está enferma, vacía de valores y principios, carente de conciencia ética. El gobierno y el legislador han de velar y defender la vida humana; el “nasciturus” es un ser humano que exige el respeto y salvaguarda de su vida; es falso, en este caso, el argumento de que la mujer es dueña de su cuerpo; en cuanto queda embarazada en ella hay otra vida, otro cuerpo del que ella es sólo portadora, no dueña absoluta. Si no lo quería, no es ese el momento ni el medio de evitarlo; debió propiciarlo antes, a su hora. No es admisible que una niña aborte por su cuenta y riesgo sin intervención paterna y familiar. Más bien, hay que arbitrarles a las niñas los medios educativos y el refuerzo de su conciencia moral antes que inducirlas al preservativo y al aborto. Es más humano y conveniente establecer los cauces legales y fáciles de la adopción; son muchos los que soportan indecibles y costosísimos trámites, para conseguir adoptar un niño, cuando podrían hacerlo aquí. En lugar de legislar la muerte, legíslese la vida y todo lo que la apoye y conserve; eso sí es de veras justo moderno y “progresista”, lo demás es hipocresía y demagogia.

C. Mudarra