En los últimos días se ha estado discutiendo sobre el deficiente sistema electoral español. El uso de listas cerradas y bloqueadas, de diputados elegidos por las cúpulas de los partidos y a su servicio, logra que haya que votar programas electorales completos, no a personas.
Sin embargo, el reparto de escaños se realiza como si los ciudadanos pudieramos elegir a un representante concreto, para realizar su labor en el congreso. De esta forma cuentan más los votos agrupados localmente, que sumando los de todo el conjunto del estado. Que se lo digan a Izquerda Unida.
De esta incongruencia surge el engendro del voto útil, en función de los escaños posibles según la provincia y la tendencia de voto en ella, que se ha demostrado inútil. ¿Por qué? La gente vota sin convencimiento a un partido para que no gane el otro. Es decir, vota a un partido que no le gusta, para que no gane otro que le gusta menos. Y todo esto existitendo otras opcionas más del agrado del elector.
El problema es que esta situación existe también para los que están en la situación inversa. Es decir, favorables a la oposición. Esto provoca la siguiente incongruencia: en un momento cuando más descontenta está la gente con los principales partidos, estós obtienen el mayor apoyo parlamentario posible. Más PSOE y más PP. Que alguien me lo explique.
Sin embargo, el reparto de escaños se realiza como si los ciudadanos pudieramos elegir a un representante concreto, para realizar su labor en el congreso. De esta forma cuentan más los votos agrupados localmente, que sumando los de todo el conjunto del estado. Que se lo digan a Izquerda Unida.
De esta incongruencia surge el engendro del voto útil, en función de los escaños posibles según la provincia y la tendencia de voto en ella, que se ha demostrado inútil. ¿Por qué? La gente vota sin convencimiento a un partido para que no gane el otro. Es decir, vota a un partido que no le gusta, para que no gane otro que le gusta menos. Y todo esto existitendo otras opcionas más del agrado del elector.
El problema es que esta situación existe también para los que están en la situación inversa. Es decir, favorables a la oposición. Esto provoca la siguiente incongruencia: en un momento cuando más descontenta está la gente con los principales partidos, estós obtienen el mayor apoyo parlamentario posible. Más PSOE y más PP. Que alguien me lo explique.




7 comentarios:
Claro, pero habría que añadir en otro artículo, que el voto dado al PSOE es el que se cree las mentiras sobre el PP, por ejemplo, que no iba a dejar casarse a los homosexuales, lo de la crispación que se ha descubierto que no era causa del PP, sino del propio PSOE, hasta el pùnto de entender normal que se ceda ante los terroristas, o ante los excluyentes nacionalistas.
Saludos
Es la primera vez que en españa el PSOE gana unas elecciones por la izquerda. Los votos de los nacionalistas en Cataluña y Pais Vasco, mas los votos de los comunistas, le han dado la victoria. Los socialistas que no iban a votar, recibieron motivaci´pon extra el viernes. Y ya está.
Hacen falta alternativas nuevas.
La explicación es que cuanto mayor es el descontento, cuanto menos se fía la gente, cuanto PEOR lo hacen los políticos, MEJOR funciona el voto del miedo, ya que hay más motivo para temer.
Es decir, que todavía va a empeorar un poco más la cosa hasta que se consolide definitivamente el bipartidismo.
Ya puse un enlace de cómo funciona el mecanismo de manipulación del voto útil, pero lo dejo de nuevo.
Completamente de acuerdo Ocol. El articulo ya lo habia visto pero no tuve tiempo de ponerlo. Lo he incluido por el texto.
Luis, lo de la motivacion del viernes, casi prefiero no pensar en ello.
Saludos
Estoy de acuerdo contigo, Ocol. Particularmente creo que el debate que se está generando en torno al sistema electoral nace de una pataleta de los perdedores, algo por otra parte muy típico de los políticos - lo de llorar para seguir mamando -.
Por eso mismo, creo que se están dando las peores condiciones para abordar el debate REAL sobre la necesidad de reforma del sistema electoral, porque son los propios partidos los que ahora quieren manipularlo. Si finalmente triunfan las tesis de los que, desde los partidos, hablan de la "injusticia" de la Ley D'Hont, corremos el riesgo de dejar en segundo plano el fondo de la cuestión y ver cómo se genera un clima propenso a la reforma y que al final ésta se reduzca a una simple ampliación del número de escaños o al sistema de asignación. ¿Conclusión? Cartas nuevas y la misma partida durante otros veinte años.
Por otra parte, con respecto a lo que dices, Lino, creo que el análisis de las elecciones que hace Zarzalejos en estrelladigital tiene algo de certero cuando apunta a que en el voto de los dos grandes partidos no sólo hay voto del miedo y voto útil. No deja de ser significativa la victoria del PSOE en País Vasco y Cataluña y no creo que se deba sólo al voto útil o a una absorción de la extrema izquierda nacionalista. Tengo que hacer mis cuentas, pero tengo la sensación de que esto es más complicado.
Y hablando de todo un poco: ¿creéis que va a poder el PSOE terminar la legislatura con un horizonte, a dos días de las elecciones, de crecimiento 0 de aquí a un año?
Un saludo.
corremos el riesgo de dejar en segundo plano el fondo de la cuestión y ver cómo se genera un clima propenso a la reforma y que al final ésta se reduzca a una simple ampliación del número de escaños o al sistema de asignación. ¿Conclusión? Cartas nuevas y la misma partida durante otros veinte años.
Manuel, pienso exactamente igual que tú. Posiblemente acaben haciendo algo así cuando la situación se deteriore un poco más y suba el rechazo social a los politicos. Algún cambio formal que no altere significativamente el reparto del poder, lo venden como una "regeneración democrática" y a tirar unos cuantos años más hasta la siguiente crísis.
Como los españoles no espabilen vamos a tener más de lo mismo para el resto de nuestras vidas...
Precisamente por eso tenemos que sumar esfuerzos, Ocol, porque ya se ha acumulado una masa crítica significativa y hay mucha gente receptiva que hace cuatro años ni se planteaba estas cosas.
Si somos capaces de articular un mensaje que enganche con la necesidad de regeneración y con el sentimiento de indignación popular, ofreciendo una alternativa concreta que por sí misma deje a todas las demás por insuficientes e impresentables, creo que la alternativa a esta degeneración partidista sería factible.
Por eso mismo, creo que merece la pena detenerse en la propuesta de nuestro compañero Juan García de Cordobeses y remachar el ideario.
Un saludo.
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